Introducción

Recopilación de descarrilamientos y choques en el mundo citando la fuente y créditos fotográficos. Sitio sin fines de lucro.
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Barcelona Francia 2017

España

28 de julio. El choque se ha producido al impactar con el tope de la estación de Francia. Hay tres personas en estado grave. El ministro de Fomento asegura que el tren pasó la última revisión hace diez días. 
Un tren de Rodalies -el servicio de cercanías en Barcelona- ha impactado esta mañana contra el tope que amortigua la llegada de convoyes del final del andén número 11 de la Estación de Francia. El siniestro tuvo lugar a las 7.15 y en el tren viajaban 70 personas. 56 resultaron heridas, tres de ellas de gravedad. Los Mossos d’Esquadra y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) abrieron una investigación para averiguar las causas que provocaron el siniestro. El tren de la línea R2 procedente de la estación de Sant Vicenç de Calders, en El Vendrell (Tarragona), llegaba poco después de las 7.15 a su última parada: la Estación de Francia de Barcelona. El conductor se predisponía a realizar la maniobra de estacionamiento cuando, por causas que siguen investigándose, chocó contra el tope hidráulico de la vía 11. La cabina del maquinista quedó atravesada por el amortiguador del andén y el impacto provocó un efecto acordeón que se extendió a lo largo del convoy.

El tren del servicio de Rodalies de Renfe ha chocado contra el tope final de una vía en la Estación de Francia de Barcelona en una maniobra de estacionamiento. Foto Carles Ribas
Foto AFP AFP Photo/Josep Lago
Durante unos segundos, los viajeros vivieron instantes de pánico. La mayoría, ante la cercanía de la estación, habían abandonado sus asientos, estaban de pie y preparados para bajar de los vagones. Eso provocó que los viajeros cayeran al suelo. Los servicios de emergencias activaron los protocolos y, en segundos, servicios sanitarios, Bomberos, Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana de Barcelona se presentaron en la estación y comenzaron a evacuar a un total de 56 heridos. Ayer por la tarde, 44 personas habían recibido el alta médica mientras que 12 continuaban hospitalizados. Tres de los pacientes estaban heridos graves aunque, según los servicios médicos, no se temía por su vida.

El efecto acordeón ha provocado que los vagones se agolparan y que el pasaje entero, la mayoría de pie, cayera al suelo. Debido al impacto, muchos de los viajeros han salido despedidos hacia delante y se han lastimado contra los agarres, los asientos o directamente al chocar entre ellos. Aunque el tren se desplazaba a poca velocidad, el golpe ha sido brusco.
 www.elperiodico.com/es/
La Generalitat ha activado la Alerta del Plan de Protección Civil de Cataluña por emergencias en el transporte de viajeros por ferrocarril -Ferrocat- debido al accidente. Foto Carles Ribas
Los pasajeros más graves fueron los primeros en ser evacuados. El resto esperó su turno sentado en los bancos de la estación. Todos coincidieron en que el tren estaba a punto de finalizar su entrada en la estación cuando se produjo el golpe que les hizo caer. En el primer vagón se desprendió parte del techo. Lidia García una de las pasajeras que iba en un asiento muy cercano a la cabina del maquinista explicaba que cuando se produjo el choque estaba durmiendo: “Ha sido como un terremoto, pero hemos tenido suerte”, relataba mientras mostraba una herida en la ceja. La Guardia Urbana de Barcelona cortó la circulación de la avenida del Marqués de Argentera, el acceso principal a la estación, donde se acumularon decenas de vehículos de emergencias. Sentada en un banco cerca del andén 11, Rosa esperaba, mientras se limpiaba sangre de una pierna con una gasa, a ser atendida. Tenía una herida en la rodilla, después de caerse por el golpe. “Nada grave”, contaba. Rosa viajaba en uno de los últimos vagones. Es de Viladecans, pero este viernes venía a Barcelona a ver a su padre, que está ingresado en el Hospital del Mar. Junto a Rosa, estaba sentada Silvia, de Calafell, que viajaba en el primer vagón, como cada mañana, dispuesta a ir al trabajo. Con el choque, cayó al suelo y se dio un golpe en la pierna y el costado. “No me ha dado ni tiempo de pensar lo que estaba pasando”, decía. Un joven procedente de Vilanova i la Geltrú se quejaba del costado derecho: “El impacto me ha tirado al suelo…”. Poco después, unos camilleros lo trasladaban hasta un centro hospitalario.

Técnicos de Renfe evalúan los daños producidos en el tren de cercanías. (EFE)
Una vez evacuados los heridos, los Mossos d’Esquadra y la CIAF abrieron una investigación y ayer analizaron las dos cajas negras del tren donde quedan grabados diferentes parámetros como el registro de frenada y la velocidad de circulación. Un juzgado de Barcelona abrió diligencias por el accidente. Ayer los Mossos d’Esquadra no habían tomado declaración al maquinista, que permanecía hospitalizado. Minutos después del accidente se personaron diferentes cargos del Gobierno catalán en la estación, entre los que destacaron el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, además de los consejeros de Interior y Sanidad. El consejero de Territorio, Josep Rull, aseguró: “El tren estaba frenando, si el accidente hubiera sido entrando las consecuencias hubieran sido peores”. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, valoró la rapidez de los servicios de emergencias.

Estado de la cabina de conducción del tren tras chocar contra el tope del andén. El Confidencial
Al mediodía, El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna,se desplazó hasta la estación y allí proporcionó algunos detalles de la investigación. El tren accidentado es un Civia que había pasado todas las inspecciones que contempla el plan de mantenimiento del convoy, la última el pasado 18 de julio. Según De la Serna, Adif había constatado que las balizas que limitan la velocidad en el acercamiento a la estación habían funcionado con normalidad y el tren había accedido al andén “correctamente”. El ministro detalló que el maquinista del convoy, que es uno de los heridos grave, tiene 31 años y cuenta con siete de experiencia en la circulación de trenes en Cataluña con los servicios de Rodalies. El ministro de Fomento informó de la constitución de una sala de crisis en la misma Estación de Francia y señaló que el siniestro se había comunicado a la CIAF. De la Serna expresó su “agradecimiento” tanto a los servicios propios del Ministro de Fomento y “muy especialmente” a los servicios ofrecidos por la Generalitat de Cataluña, que actuaron de una forma “muy diligente y muy coordinada” desde un primer momento, recalcó. Elpais.com

El tren siniestrado

Accidente de un tren Alvia - II

Ocurrió en Angrois, Santiago de Compostela, España el 24 de julio de 2013

Más de cincuenta muertos tras descarrilar un tren Alvia en Santiago
Un tren Alvia (Talgo-Bombardier) que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol, se salió de la vía y volcó a pocos kilómetros del casco urbano. Las primeras hipótesis apuntan a un exceso de velocidad como causa del siniestro. Un tren Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol ha descarrilado a tres kilómetros del casco urbano de Santiago y han fallecido 56 personas, entre 10 y 20 están heridas graves y otras 111 resultaron heridas pero están ya fuera de peligro. Son cifras todavía provisionales ya que los servicios de emergencia aún no han podido acceder al interior de todos los vagones del tren, uno de ellos totalmente triturado. A los datos le ha dado un cariz de oficialidad el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Miguel Ángel Cadenas, que se desplazó al lugar del siniestro para seguir de cerca el trabajo del juez de guardia y «alguno más de apoyo». Cadenas, a la 1 de la madrugada, confirmó la existencia de 56 fallecidos. La cifra, según dijo, es muy probable que aumente, pues hay tres vagones prácticamente destruidos en los que todavía se trabaja para buscar víctimas.
Últimos datos día 26/7
Víctimas fatales: 80 fallecidos y unos 170 heridos, algunos de gravedad, entre ellos, 4 niños.

El accidente ferroviario se registró sobre las 20.42 horas a su paso por la zona de Angrois. El tren de alta velocidad, en el que viajaban 218 pasajeros, al alcanzar la curva de A Grandeira descarriló y uno de los coches saltó por los aires e incluso superó el talud que separa las vías del tren. El convoy se partió en dos, y la máquina y los cuatro primeros coches descarrilaron, otro intermedio voló sobre un terraplén hasta caer muy cerca de unas viviendas, y el resto volcó. Uno de lo de los coches se elevó más de seis metros hasta impactar con un palco de la música, que destrozó. «El tren empezó a dar vueltas, vueltas de campana, dimos muchas vueltas de campana y quedaron subidos unos coche s encima de otros», relataba uno de los pasajeros. Renfe ha confirmado que el tren llevaba 5 minutos de retraso, lo que podría incidir en la hipótesis del exceso de velocidad. A pesar de las cortinas de humo y los incendios registrados en varios de los coches, los pasajeros del Alvia aseguran que no se registró ninguna explosión. «En ningún momento pensé en un atentado. Cuando el tren tomó la curva, tuve la sensación de que iba demasiado rápido y descarriló», explica Sergio, uno de los pasajeros heridos. En la misma línea, el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, dice no tener «indicios que apunten a un atentado». Los dos conductores del tren salieron ilesos y ayudaron a las víctimas. Uno de los dos maquinistas que llevaban el convoy hablaba por teléfono tras el accidente y no paraba de repetir «descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer». Hasta el lugar del accidente se han desplazado efectivos de la Policía Nacional, Local, Protección Civil, bomberos y servicios sanitarios de Santiago y de buena parte de la comarca. En las labores participan bomberos de Santiago, Boiro, Ordes, Arzúa, Santa Comba y Deza y los servicios de Protección Civil de A Estrada, Teo e Padrón. «Era muy difícil sacar a la gente porque había cientos de heridos por el medio», aseguraba uno de los pasajeros del primer vagón. Decenas de médicos de hospitales cercanos, ya estuviesen o no de guardia, se acercaron a ayudar. «Por mucho que veamos a diario, esta tragedia lo supera todo», afirmó una médico del Hospital Clínico que participó en las tareas de rescate en su día libre. En las labores de emergencia están operando una veintena de ambulancias de soporte básico y tres medicalizadas, y se han desplazado otras dos UVI móviles desde Mos y Sanxenxo, además de unidades adicionales de soporte vital básico. Los vecinos de la zona también están colaborando ofreciendo mantas, palés y sus viviendas para ayudar a los pasajeros heridos. De hecho, algunos están desplazando heridos en sus vehículos particulares hasta los centros sanitarios, para colaborar con el resto de efectivos. La zona, de difícil acceso, está totalmente acordonada mientras los equipos de emergencia trabajan en la excarcelación de los pasajeros que todavía siguen en el interior de los coches accidentados. Las autoridades piden que se evite circular por la zona para no complicar las labores de los servicios de emergencia. De hecho, Protección Civil y los bomberos han tenido que levantar a pulso un coche que no permitía que circulasen las ambulancias. El tren Alvia que sufrió el accidente estaba compuesto por ocho coches y dos cabezas tractoras, contaba con propulsión diésel y eléctrica. Cuatro personas conformaban la tripulación. Fuentes de Renfe señalaron que buscarán las cajas negras del tren, que podría aclarar algunas incógnitas sobre el accidente. 














El  maquinista iba a 190 kilómetros por hora
Madrid. (EFE).- El conductor, en una llamada telefónica, destacó el motivo de la tragedia: "Descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer". El presidente de Renfe ha asegurado que el tren Alvia pasó ayer una revisión y que la línea "está dotada de un sistema de seguridad". El conductor del Alvia que descarriló la pasada noche en en el accidente del tren en Santiago de Compostela reconoció que iba a una velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una zona limitada a 80 km/h, han informado a Efe fuentes de la investigación. Tras el siniestro mortal, el conductor mantuvo comunicaciones por radio en el que aseguró que iba a mucha mayor velocidad de la que indicaba la curva en la que se produjo el accidente. Fuentes de la investigación han explicado que, tras el accidente, el conductor del tren admitió también que iba a esta velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una conversación que mantuvo con el delegado del Gobierno en Galicia. La Policía y técnicos de infraestructuras viarias investigan desde anoche las causas del accidente, en el que han muerto al menos 78 personas y otras 130 han resultado heridas, según los últimos datos ofrecidos por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. En una de las conversaciones telefónicas mantenidas tras la tragedia, uno de los maquinistas del tren dijo: "Descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer". Ambos conductores salieron ilesos del siniestro y participaron en las tareas de rescate, así como prestando ayuda en todo aquello que consideraron necesario. La Policía Nacional ha desplazado desde Madrid a Santiago de Compostela a otros tres especialistas para colaborar en la identificación de cadáveres, que se suman a los seis agentes que se trasladaron anoche nada más ocurrir el trágico accidente. Medio millar de agentes de la Policía Nacional participan en el dispositivo establecido tras el accidente de un tren Alvia en el que viajaban 247 pasajeros.
El tren pasó una revisión ayer mismo
El presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, ha asegurado que el tren Alvia pasó una revisión en la mañana de la jornada de ayer miércoles. La línea donde se ha producido el accidente "está dotada de un sistema de seguridad" y ayer mismo, por la mañana, "el tren siniestrado pasó una revisión", según indicó Gómez-Pomar en declaraciones a la Cadena Cope. En cuanto a las causas del siniestro, el presidente de Renfe se ha mostrado prudente y tan sólo ha indicado que la caja negra del convoy "ya está en manos del juez". "El tema está bajo investigación judicial", añadió. Además, ha recalcado que en el Ministerio de Fomento hay una comisión de investigación de accidentes ferroviarios que se encargará de analizar lo ocurrido. "No tardaremos mucho en conocer las causas del siniestro, pero es una decisión del juez, que es quien tiene que valorar todas las pruebas", añadió Gómez-Pomar. "Ahora es el momento de estar al lado de los familiares de las víctimas y trasladarles todo nuestro apoyo, porque ha sido un accidente tremendo y terrible", concluyó el presidente de Renfe. 


El tren descarrilado circulaba con cinco minutos de retraso
Madrid. (EFECOM).- El accidente se produjo a la misma hora en que estaba prevista su llegada a la estación de Santiago de Compostela. El tren Alvia Madrid-Ferrol accidentado este miércoles tenía hora prevista de llegada a la estación de Santiago de Compostela a las 20:41 horas -según recoge la página web oficial de RENFE- justo la hora en la que se produjo el descarrilamiento que ha causado la muerte al menos a 80 personas. El tren "Nº04155 Alvia", con salida a las 15.00 horas de la estación de Madrid-Chamartín tenía prevista su llegada a Ferrol siete horas y treinta y seis minutos después, a las 22.36 horas, tras parar en Segovia, otras cinco poblaciones, llegada a Santiago de Compostela a las 20.41 horas y salida dos minutos después - a las 20.43 horas- para, parando en Coruña y otras cuatro poblaciones, llegar a Ferrol. Un total de trece paradas incluyendo Ferrol. Un portavoz de Renfe en Madrid indicó esta noche a EFE que "todavía es muy pronto para conocer cuáles hayan podido ser las causas del accidente". En este sentido, dicho portavoz señaló que el retraso que llevaba el Alvia, de unos cinco minutos -con lo que habría llegado a la estación de Santiago hacia las 20.46 horas- es una horquilla habitual de retraso o de adelanto sobre el horario programado inicialmente. Así, estas fuentes de Renfe recordaron que en este tipo de trenes Alvia el retraso de 20 minutos sobre el horario fijado incorpora un "compromiso de puntualidad" con devolución del 25 % del importe del billete; si es superior a los 40 minutos, devolución del 50% y si es por encima de 60 minutos, devolución del 100%, según la página web de la empresa, apartado Viajeros. Estas fuentes también han precisado que una horquilla de cinco minutos, de retraso o de adelanto, es bastante habitual en los servicios por lo que no lo han vinculado a cuál haya podido ser la causa del accidente. Además, Renfe ha recordado que la investigación está ya abierta y los técnicos están determinando qué pudo ocurrir para que el tren descarrilara a la entrada de la estación de Santiago de Compostela.













Fuente: Web site. | La Vanguardia.com. | Melty.es | Vía Libre | Agencia EFE | Créditos fotográficos: Xoán A . Soler / Mónica Ferreirós / Oscar Corral / Lavandeira JR /

Descarrilamiento de un tren Serie 592

ESPAÑA: O Porriño, 9 de septiembre de 2016
Cuatro personas han muerto y 48 han resultado heridas al descarrilar este viernes un tren con destino a Oporto en un zona en obras situada a la entrada del municipio pontevedrés de O Porriño. Los fallecidos son el maquinista, de nacionalidad portuguesa, el interventor, español, y un turista norteamericano. El cuarto es un joven de 23 años de Vigo que perdió la vida cuando fue trasladado al hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, según han confirmado el sindicato SFF-CGT y la Consellería de Sanidade.
El tren, operado de forma conjunta por Renfe y la empresa pública de ferrocarriles lusa Comboios de Portugal, había salido de Vigo a las 9.02 horas. La llegada a Oporto estaba prevista para las 10.08 horas. El recorrido dura unas dos horas. En él viajaban 64 pasajeros y tres operarios. Además de ciudadanos españoles y portugueses, había turistas norteamericanos, brasileños, uruguayos, un inglés, un alemán, dos argentinos y un chileno, de acuerdo. Queda por confirmar la nacionalidad de cuatro heridos. Once de los 48 pacientes fueron dados de alta a las pocas horas, 9 fueron ingresados entre el Hospital Álvaro Cunqueiro, la Clínica Povisa y la Clínica Fátima de Vigo, aunque no se teme por la vida de ninguno de ellos. Hasta 27 estaban en Urgencias pendientes de valoración.

Estado en el que ha quedo la máquina del tren que ha descarrilado cerca de la estación de tren de O Porriño (Pontevedra). En el accidente han muerto al menos tres personas. (Salvador Sas / EFE)
LOS VECINOS AYUDARON
El descarrilamiento se produjo sobre las 9.30 horas, cuando el convoy cruzaba bajo el paso elevado de la carretera N-120, en un tramo sometido a trabajos de mantenimiento y que está situado a pocos metros de la estación de O Porriño, municipio en el que el este ferrocarril no tiene parada en la actualidad.
Como puede observarse en las imágenes, el primer vagón se salió de la vía y acabó colisionando con una torre metálica que sustenta el cableado eléctrico (catenaria), quedando volcado sobre el trazado. Tras los primeros momentos de confusión, y según testigos presenciales, los pasajeros comenzaron a salir de los coches por su propio pie.
Vecinos de la zona acudieron a auxiliar a los heridos, que fueron atendidos en por efectivos de Emergencias, que desplazaron dos helicópteros, tres UVI móviles, 11 ambulancias y un vehículo de apoyo logístico. También intervinieron el Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias y voluntarios de Cruz Roja, de acuerdo a la Xunta. Eva García, alcaldesa de la localidad por el Partido Socialista, detalló que uno de los fallecidos quedó atrapado bajo la cabeza tractora del tren, por lo que los bomberos tuvieron que intervenir para liberar el cuerpo. El municipio ha declarado tres días de luto oficial. 

Operarios y fuerzas de seguridad trabajan junto al tren que ha descarrilado este viernes cerca de la estación de O Porriño (Pontevedra). (Salvador Sas / EFE)
ZONA DE MANTENIMIENTO
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), responsable de la vía en el tramo español, ha abierto una investigación interna (a través de la Comisión de Accidentes Ferroviarios) para esclarecer los hechos. El caso ha recaído en el juzgado de Instrucción 2 de O Porriño, que se ha hecho cargo de la caja negra del tren. La alcaldesa Eva García declaró a los medios locales que el vehículo, "muy viejo" y que se fabricó en los años 80, golpeó uno de los pilares del puente de la N-120 y se salió de la vía, que, insistió, había sido mejorada recientemente para permitir una circulación a mayor velocidad en el momento de atravesar el pueblo, donde no se detenía. Adif no ha confirmado estos extremos.

Vista general del tren que ha descarrilado cerca de la estación de tren de O Porriño (Pontevedra). En el accidente han muerto al menos tres personas y hay un número elevado de heridos. (Salvador Sas / EFE)
Rafael Catalá (PP), ministro de Justicia y de Fomento en funciones, se trasladó a la zona horas después de la tragedia. Allí aseguró que el tren había pasado una revisión exhaustiva en mayo y otra rutinaria el jueves en Portugal, por lo que contaba con "todas las garantías" para circular, según recogió la agencia Efe. Catalá recalcó que la zona del accidente está actualmente en obras por labores de mantenimiento de la vía principal, lo que obligó a trasladar la circulación a una vía secundaria y a reducir la velocidad, aunque el ministro se negó a especular sobre si esta circunstancia influyó en el siniestro. También descartó cualquier problema de competencia del maquinista, que, según el presidente de Comboios de Portugal, Manuel Queiró, tenía más de 20 años de experiencia.

El tren Serie 592 descarrilado visto desde arriba y desde otro ángulo.
O Porriño se encuentra a unos 35 kilómetros al sur de Pontevedra, la capital de la provincia, a 18 de Vigo y a otros 18 de la frontera con Portugal. El ferrocarril, conocido como Tren Celta, es un antiguo modelo 592 diésel fabricado en los años 80, pero actualizado con posterioridad. Pertenece a la línea Pontevedra-Tui-Oporto y está identificado con el número 420, aclaró Renfe. El tren circulaba con sistema de seguridad Asfa (Anuncio de Señales y Frenado Automático), el mismo que llevaba embarcado el tren de Santiago accidentado en julio de 2013 y en el que fallecieron 80 personas. Este operativo implica la instalación de balizas en la vía que transmiten información a bordo, siendo el maquinista el que debe de responder ante las señales acústicas o luminosas que le muestra su panel de mando para, por ejemplo, ajustar la velocidad. El tren solo se frena de forma automática en caso de que se superen los 200 kilómetros/hora. El Asfa digital, implantado en las series más modernas del tren 592, sí detiene el vehículo si se supera la velocidad indicada en las balizas.

Así es el tren que ha descarrilado en O Porriño: un modelo de los años 80 que funciona con diésel.
El tren descarrilado en Galicia en el que este viernes murieron cuatro personas -entre ellos, el maquinista y el interventor- es un modelo prácticamente en desuso en España que, según la alcaldesa de O Porriño, era "muy viejo". El convoy, identificado con el número 420, pertenece a la serie 592 automotorizada de Renfe, que se mueve gracias a cuatro equipos de combustible diésel capaces de superar los 120 kilómetros por hora. La composición habitual es de un vagón tractor en cada extremo con un coche entre ambos. Cada uno tiene cuatro puertas y asientos orientables según el sentido de la marcha dispuestos a lo largo de un pasillo central. La capacidad es de entre 60 y 80 personas. Para tramos sin electricidad Al utilizar combustible fósil, la combinación carece de los pantógrafos que conectan el vehículo con la catenaria que suministra la electricidad, como puede observarse en la imagen superior. La serie, de acuerdo a la información del operador Renfe, constaba originariamente de 70 trenes que fueron construidos en los años 80 por las empresas Macosa y Ateinsa, hoy agrupadas en la corporación francesa Alstom, una de las mayores proveedoras europeas de material móvil ferroviario. Su misión era prestar servicio en las líneas no electrificadas o en recorridos donde hubiese tramos sin tendido eléctrico.
Después de un uso intensivo, la mayor parte de estos trenes -detalla Renfe- fueron objeto de importantes remodelaciones que permitieron la creación de la subserie 592.2 (?) eléctrica, que presta servicio en recorridos de regionales de Media Distancia. "Otra parte ha sido modernizada para los servicios de Cercanías", añade la compañía. Una parte de los equipos fue entregada a la compañía pública lusa Comboios de Portugal para cubrir los trayectos entre Vigo y Oporto, de 150 kilómetros. Este era el servicio que cubría el número 420 accidentado. Sus operadores, señala el sindicato de maquinistas Semaf, son un grupo reducido de unos 12-14 profesionales (la mitad españoles y la mitad portugueses) que trabajan a ambos lados de la frontera y han recibido formación en idiomas e infraestructuras para poder circular con garantías tanto en España como en Portugal, como han confirmado las autoridades de los dos países. Una línea cuestionada Comboios ha intentado suprimir la línea en varias ocasiones a lo largo de la última década, alegando que la escasa demanda -11 personas de media por trayecto, según la empresa- provocaba pérdidas en sus cuentas. Las protestas de los dirigentes políticos gallegos y la ausencia de una alternativa ferroviaria similar entre Galicia y el norte de Portugal frustraron sus intenciones. Finalmente, Comboios accedió a mantener el servicio a cambio de reordenar las paradas y las frecuencias de paso. Este es el motivo por el que el tren no paraba en O Porriño.





Fuente: 20 minutos.es | Créditos Fotográficos: AP / Salvador Sas | Reuters / Miguel Vidal