Introducción

Recopilación de descarrilamientos y choques en el mundo citando la fuente y créditos fotográficos. Sitio sin fines de lucro.
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Tren NS en Alemania

Prototipo Nuevo Tren Interurbano NS descarrilado

El viernes pasado (16/10/20), Una locomotora de carga que remolcaba dos conjuntos de trenes prototipo del nuevo Intercity de Ferrocarriles Holandeses descarriló, supuestamente debido a problemas de frenado. El convoy rebasó la señal de peligro y terminó descarrilándose. 

En Dreileben (Distrito de Borde-Alemania) Foto: Tom Wunderlich
En Dreileben (Distrito de Borde-Alemania) Foto: Tom Wunderlich

La locomotora de mercancías se volcó y se incendió. El conductor pudo salir a tiempo de la locomotora, aunque resultó herido y fue trasladado al hospital.

Click en los enlaces para ver vídeos de este accidente

https://www.youtube.com/watch?v=wX7KWx9LRy8&authuser=0

https://www.youtube.com/watch?v=rhmm90hkUw8&authuser=0

Fuente: sitios web

Choque en Alemania

Ocurrió en la localidad de Meerbusch el 5 de diciembre de 2017 entre un tren de pasajeros y otro de mercancías que se encontraba detenido.
Un total de 47 personas resultaron hoy heridas, tres de ellas graves, en la colisión de un tren de pasajeros y un convoy de mercancías en la localidad de Meerbusch (oeste de Alemania), cerca de Düsseldorf. Según el recuento final del cuerpo de bomberos de Meerbusch, de los 155 ocupantes del tren de pasajeros siniestrado, 47 personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad. 

El suceso se produjo a las 19.30 hora local (18.30 GMT), cuando un convoy regional de la línea RE7 (que une las localidades de Neuss y Krefeld) operado por la empresa "National Express" colisionó contra un tren de mercancías de la compañía DB Cargo que se encontraba parado, informó la Deutsche Bahn (DB), el principal operador ferroviario alemán. Un portavoz de "National Express" aseguró al diario "Bild" que el maquinista "percibió un obstáculo en la vía y accionó inmediatamente el freno de emergencia", para a continuación abandonar la cabina e instar a los pasajeros del primer vagón a que corriesen a la parte trasera del convoy.
Lukas Kehler, un joven de 19 años que viajaba en el tren accidentado, explicó en declaraciones a la televisión regional pública "WDR" aún desde dentro del tren que el fuerte impacto hizo que varias personas de su vagón cayesen al suelo, aunque señaló que no se vivieron escenas de pánico.Las operaciones de rescate de las personas atrapadas en el tren se vieron en un primer momento dificultadas por la rotura del tendido eléctrico, con cables colgando de forma peligrosa sobre el convoy, aunque los técnicos de DB desconectaron la tensión para las 21.15 hora local (20.15 GMT).
A partir de entonces los bomberos pudieron acceder en condiciones de seguridad al interior del tren y ayudar a los viajeros a abandonar el vehículo, que pese al fuerte impacto no descarriló. El propio maquinista fue rescatado ileso, aunque en estado de shock por lo sucedido, destacó la Policía Federal alemana. Al lugar de los hechos se ha desplazado un importante dispositivo de la policía del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, así como numerosos equipos de bomberos de la zona y de los servicios de emergencia. El diario "Bild" informó del empleo de un helicóptero para la evacuación de las víctimas.
La canciller alemana, Angela Merkel, sigue con atención la evolución de los acontecimientos relacionados con el siniestro en Meerbusch, aseguró a través de la red social Twitter el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert. "Esperamos que todos los heridos puedan ser atendidos con prontitud. Gracias por el dispositivo de los equipos de emergencia", escribió el portavoz. El tren de pasajeros pertenece a la compañía National express. La Deutsche Bahn privatizó en estos últimos años varias de sus líneas regionales.
Fuente: Sitios web | Agencias EFE - AFP

Peine (Alemania) 2010

CHOQUE DE TRENES EN ALEMANIA

El jueves 17 de junio de 2010 en la ciudad de Peine, al norte de Alemania, un tren de pasajeros y otro de mercancías colisionaron dejando varios heridos y un caos ferroviario en el norte de Alemania con el corte de la línea entre Braunschweing y Hannover. El Tren de mercancías descarriló y chocó contra el convoy de pasajeros que circulaba en sentido contrario. La locomotora y dos vagones cayeron hasta el jardín de una casa privada. La colisión de dos trenes, uno de pasajeros y otro de carga, cerca de la localidad de Peine causó heridas a 16 personas y un caos ferroviario en el norte de Alemania con el corte de la línea entre Braunschweig y Hannover, una de las arterias de ferrocarril del país. Al parecer el siniestro se produjo cuando el tren de mercancías descarriló poco antes de un puente y chocó contra un convoy de pasajeros que circulaba en sentido contrario y que se salió igualmente de la vía, informó hoy la policía. La colisión, que se produjo poco antes de la medianoche, hizo que la locomotora y los dos primeros vagones del tren de pasajeros saltasen de los raíles y cayeran por un terraplén hasta el jardín de una casa privada. El accidente causó heridas de gravedad al conductor de la locomotora y lesiones leves a 15 de los 65 pasajeros que viajaban en el tren regional, mientras el maquinista del convoy de carga resultó ileso. La policía señaló que se desconocen aún las causas del descarrilamiento del tren que arrastraba un convoy cargado de grava que provocó el siniestro. El accidente obligó al cierre de la importante línea ferroviaria entre las localidades de Vöhrum y Peine, que no se espera pueda reabrirse antes de mañana, debido a los complicados trabajos para retirar los vagones de los dos trenes.

Así quedaron los dos trenes.
El tren de carga se descarriló y chocó al tren regional que venía en dirección opuesta.
La locomotora del tren de pasajeros volcada en el jardín de una casa.
El conductor del tren de pasajeros también resultó herido.
La locomotora y coches del tren de pasajeros en el jardín de una propiedad privada.
Vehículos del tren de carga volcados y destruidos.
La fotografía es más que elocuente del terrible choque.
Sólo dos coches del tren de pasajeros quedaron sobre las vías.
Otra vista de la locomotora volcada en el jardín de la propiedad privada.
Fuente sitios web y agencias.

Genthin 1939

Una noche brumosa del primer invierno de la II Guerra Mundial, el maquinista de un pesado tren nocturno procedente de Berlín no paró en una señal de peligro y chocó contra un tren que estaba parado en la estación de Genthin matando a 186 personas; pero ésa no fue la única catástrofe ferroviaria de aquél fatídico día en Alemania...

Antes de que las tropas alemanas entraran a Polonia el 1 de septiembre de 1939, los ferrocarriles estatales alemanes empezaron a reducir el número de trenes de viajeros, a fin de asegurar que hubiera trenes suficientes para cubrir las necesidades militares. Esto significaba tener que añadir más coches a los trenes de viajeros que aún funcionaban, pero aún así iban abarrotados, pues el personal militar tenía que utilizarlos con frecuencia como civiles. Al incrementar el número de coches de cada tren, las paradas se hacían aun más largas para permitir que la gran cantidad de viajeros que en ellos iban pudieran entrar y salir.
La semana antes de Navidad se supo que todos aquellos que, por la guerra, estaban de reserva o con permisos, querían ir a sus casas a pasar unos cuantos días con la familia. Por ello, el día 21 de diciembre todos los trenes iban atestados de gente. Los militares heridos, que tenían billetes reducidos para volver a casa a descansar unos cuantos días, se añadieron al número de viajeros.
De este modo, una noche muy fría y con una espesa niebla, dos trenes expresos con multitud de personas a bordo se dirigían hacia el oeste procedentes de Berlín; era justo antes de la medianoche de un 21 de diciembre de 1939.
El tren expreso D10, con destino a Colonia y programado para parar en Brandeburgo y en Magdeburgo, registro su salida de la estación Postdam de Berlín a las 23:15 horas. El tren llevaba coches cama Mitropa, coches normales y furgones de correos; pero, además, llevaba coches extras para las aglomeraciones prenavideñas, lo que hacía un total de 12 vehículos. A consecuencia de la cantidad de gente que esperaba emprender viaje, el tren salió 5 minutos más tarde de Potsdam y 12 Brandeburgo. Aún así, unas cuantas estaciones más allá, se fue comprobando la marcha del tren con las señales, pues se iba acercando a otro. Tras pasar Wusterwitz, se le hizo esperar en la aproximación a Kade, no dándole vía libre hasta las 00:34 horas; por ese entonces, el tren ya llevaba 27 minutos de retraso. En la siguiente estación. Belicke, se le hizo parar de nuevo, y luego aceleró hasta Genthin, a 64 kilómetros de Potsdam. Pero en ese tramo, sólo pudo ponerse a 80 km/h. y no a la media de 105 km/h. necesaria para mantener el horario establecido.
Las señales de semáforos
Las señales de ese tramo, como las de las mayoría de las líneas alemanas de la época, eran mecánicas. Las señales de parada tenían un barzo de semáforo que sobresalía a la derecha del mástil largo de la señal. Cuando estaba horizontal y mostraba una luz roja por la noche, justo a la derecha del mástil, significaba peligro, parada. Cuando subía a 45º y mostraba una luz verde por la noche, significaba vía libre, continuar a velocidad normal. (En las bifurcaciones había semáforos diferentes que tenían los brazos uno encima del otro, pero éstos no estaban en la catástrofe de Genthin)
Las señales avanzadas (distancia) avisaban con antelación de las señales de parada que vendrían más adelante, y eran unos discos pintados de amarillo y montados en mástiles cortos. Para indicar precaución, el disco estaba de cara y mostraba una luz amarilla por la noche. Cuando la línea de delante estaba libre, el disco giraba sobre el mástil y se ponía de perfil al maquinista, mostrando una luz verde por la noche.
La primera señal que veía un maquinista al aproximarse a una estación era la señal avanzada (distancia), la "vorsignal". Esta estaba a distancia de frenado antes de que el tren alcanzara la señal de parada, a la cual se llamaba normalmente "einfahrsignal" o señal de entrada. A veces esta señal iba acompañada por otra "ausfahrvorsignal", o señal de salida o de bloqueo, que controlaba el movimiento en la sección de bloqueo. De este modo, incluso cuando la primera "einfahrsignal" estaba verde, sólo se podía aplicar a la primera "einfahrsignal", y se tenía que buscar la seguna "vorsignal" para ver si la "ausfahrvorsignal" de más allá iba a indicar peligro o vía libre.
Volviendo a la noche en cuestión, según estaba programado el expreso nocturno D180 de Berlín a Kasell y Neunkirchen, en el Saar, cerca de la frontera francesa, debería salir de Potsdam alrededor de la medianoche arrastrado por una 4-6-4 de la Serie 01, la Nº 01-158. Salió a la hora exacta, y aunque se había retrasado muy pocos minutos, el maquinista estaba deseando mantener el horario de 40 minutos hasta pasar Genthin, donde debía llegar a las 0:44 horas.
Hasta más allá de Brandeburgo, el D180 encontró todas la señales en vía libre. Tras pasar Kirchmoser, el fogonero vio la señal avanzada (distancia) en amarillo (naranja) y avisó al maquinista de que tenían que parar. Los ferrocarriles alemanes circulan por la derecha y las señales están normalmente a la derecha. En los tiempos de la tracción a vapor, el maquinista iba por lo tanto a la derecha y el fogonero, si no estaba alimentando el fuego u ocupándose del carbón o del agua, a la izquierda. El maquinista del D180 hizo sonar el silbato de la máquina, pero no intentó parar y, seguramente, cuando el tren llegó a Wusterwitz las señales de parada daban vía libre.
El D180 continuó hasta la siguiente estación, Kade, donde otra vez la "vorsignal" indicaba precaución. El maquinista cortó el vapor y el tren quedó en punto muerto, pero al llegar a la estación la "einfahrsignal" , o señal de entrada, daba paso libre. Si bien la "ausfahrvorsignal", o señal de salida indicaba peligro cuando el maquinista la vio por primera vez, el brazo se levantó de vía libre y cuando el D180 llegó a ella, la señal mostraba la luz verde.

Montón de escombros en Genthin la mañana siguiente a la colisión. Debajo está el furgón de equipajes del tren D10, totalmente destrozado. Encima del extremo final derecho del furgón quedó volcada la cabina de la locomotora Pacific 01.158 que remolcaba el tren D180 que chocó contra el final del D10.    
Poca visibilidad
Pero la niebla ya estaba peor y era difícil ver las luces superiores de los brazos. Los discos "vorsignal" y las luces quedaban justo por debajo de la niebla. A veces, también, el humo que salía de la chimenea se iba hacia abajo, lo que empeoraba la visibilidad, y el maquinista tenía que cerrar el regulador para poder ver algo.
En la curva de la izquierda, pasado Kade, el maquinista del D180, avisó al fogonero para que dejara de alimentar el fuego y le ayudara a ver las señales en la aproximación a Belicke, pero el fogonero no pudo ver mucho más. Sin embargo, el maquinista estaba seguro de haber visto las señales de Belicke dando vía libre, de modo que el D180 pasó Bleicke a toda velocidad.
Pero en ese momento, el último D10 en circulación estaba entrando a Genthin, la siguiente estación, y el tramo de bloqueo no había vuelto a mostrar al D180 vía libre a Belicke. El D10 no circulaba rápido, pues aunque la "vorsignal" y la "einfahrsignal" en la cabina de enclavamientos de Genthin Este daban paso libre, la "ausfahrsignal" indicaba peligro, porque el tramo de bloqueo frente a él estaba aún ocupado por otro tren.
El tren equivocado se detiene
En Belicke, el guardagujas telefoneó a Genthin: "Pare el tren D180; acaba de pasarse mi señal de parada en rojo". La llamada la atendió un agente de servicio, a unos 800 metros de la cabina de enclavamientos de Genthin Este. El agente cogió un farol de mano y unos cuantos detonadores y corrió hacia la línea. Por desgracia, el D10 estaba aún pasando mientras él balanceaba el farol hacia Belicke, y fue visto por el fogonero del tren. ¡Pará!, gritó el fogonero al maquinista. Este aplicó el freno de emergencia. Mientras lo hacía, el D180 se aproximaba a toda velocidad en medio de la oscuridad y la niebla, convencido su maquinista de que la "vorsignal" y la "einfharsignal" de Genthin estaba aún dando vía libre al D10.
La enorme Pacific arremetió a más de 100 km/h contra el final del tren parado, con tal fuerza que la máquina se incendió bajo los últimos coches del otro tren. Los coches que no quedaron aplastados formando un amasijo de hierros y madera, saltaron por delante y por detrás de la locomotora como si fueran de juguete. Los dos trenes quedaron amontonados y hubo grandes pérdidas. Murieron nada menos que 186 personas, mientras que 101 resultaron gravemente heridas. Tanto el maquinista como el fogonero del D180 se salvaron milagrosamente: los laterales y el techo de la cabina les evitaron graves daños.

En el accidente murieron nada menos que 186 personas. En medio de los escombros hay un montón procedente de los coches traseros del D10, incluida la parte delantera final de un coche de pasillo lateral, encajonado entre los coches delanteros del D180, sobre todo por los coches cama del D180, encima de la pila, a la derecha.
Interrogan al maquinista
Las investigaciones demostraron rápidamente que el sistema de señalización de bloqueo estaba en orden y que los fahrdienstleiters (supervisores de circulación) de Belicke y de Genthin no habían cometido ningún error. Las señales de Belicke señalaron correctamente precaución y peligro contra el tren D180. En un principio, el maquinista del D180 insistía que las señales daban vía libre. Pudo haber visto en verde las señales de Genthin , ya que aún estaban mostrando vía libre al D10; sin embargo, el guardagujas de Genthin dijo que él las había vuelto a poner en precaución y peligro al oír casualmente la llamada telefónica de Belicke.
Pero, en cuanto a las señales de Belicke, la "vorsignal" señalaba precaución y la "einfahrsignal" y la "ausfahrsignal" señalaban peligro cuando se aproximaba el D180.
El maquinista y el fogonero del D180 fueron requeridos por la justicia para ser sometidos a interrogatorio. Pronto quedó claro que el maquinista era el único culpable por no detenerse ante las señales de peligro de Belicke, y, a pesar de haber declarado en el juicio que había buscado cuidadosamente las señales de Belicke tras haber visto las señales de precaución y de peligro en Wusterwitz y en Kade, fue condenado a tres años de cárcel. Salió a la luz que en sus 25 años de maquinista había tenido otros tres incidentes al rebasar señales de peligro.

Esta es la Pacific Nº 01.158 de la Serie 01, la máquina que remolcaba el tren D180 y que chocó contra la parte trasera del D10 tras haber pasado las señales de peligro a toda velocidad. Aquí la vemos tras haber sido enderezada y colocada sobre los rieles. Una vez reparada, esta locomotora estuvo circulando hasta el final de la tracción a vapor. 
Y ese mismo día, nuevamente entrada la noche, como si la catástrofe de Genthin no hubiera sido suficiente, hubo otro gran accidente ferroviario en Alemania, entre Markdorf y Kluftern en la vía única de la línea Friedrichshafen - Radolfzell, en la ribera norte del lago Constanza, cerca de la frontera Suiza. A consecuencia de un mal entendido entre dos supervisores de circulación, un tren de viajeros y un tren de mercancías, ambos sin luces de cabeza debido a las restricciones, colisionaron de frente. Como resultado del choque murieron 101 personas y 28 resultaron heridas. De este modo, el 22 de diciembre de 1939 pasó a ser el día más aciago de la historia ferroviaria alemana.
Fuente: El Mundo de los Trenes - Ediciones del Prado S.A. 1998 - Madrid – España

Warngau, 1975

Alemania

Una tarde de junio de 1975, dos agentes de circulación en las estaciones de cruce de vía única del ramal de Lenggries, en los Alpes bávaros, utilizaron el teléfono para hacer funcionar el sistema de bloqueo pero no siguieron el procedimiento correcto. El resultado fue la colisión frontal de dos trenes y la muerte de 38 personas.

Las líneas de vía única requieren medidas especiales de seguridad. En las de vía doble, en que los trenes circulan normalmente en la misma dirección, es esencial mantenerlos apartados a fin de que no choque el de atrás con el de delante. Pero en las líneas de vía única es necesario, además, evitar las colisiones frontales.
Esto es algo bien sabido desde los primeros tiempos del ferrocarril. En Inglaterra, la seguridad corría a cargo de un piloto que tenía que viajar en la máquina durante un tramo de la vía única entre dos estaciones en las que había bucles de cruce. Como había un solo piloto, si éste iba en la máquina, ningún otro tren podía estar en ese tramo de línea al mismo tiempo.
Este procedimiento era correcto siempre que los trenes circularan alternativamente en direcciones opuestas. Pero si dos trenes circulaban en una dirección antes que otro Io hiciera en dirección opuesta, se originaba un problema, pues el piloto tenía que volver desde el otro extremo para dirigir el próximo tren en la misma dirección, lo cual suponía ir a la carrera. Sin embargo, enseguida se dieron cuenta de que si el piloto ordenaba personalmente al primer tren seguir adelante, podía ir luego en el segundo, quedando de este modo la seguridad de la línea más o menos controlada.
Pero la figura del piloto costaba dinero, por lo que en 1850 se cambió el sistema: un testigo de madera con los nombres de las estaciones en que operaba. El sistema ofrecía un nivel de seguridad similar, siempre que hubiera un solo testigo y tuviera que cogerse en cada tren. Cuando dos o más trenes tenían que pasar por el mismo tramo y en la misma dirección, antes de que viniese otro en sentido contrario, al primer maquinista se le mostraba el testigo y se le daba una autorización escrita, pero el testigo lo llevaba el segundo tren.
Hacia 1860, empezó a utilizarse el telégrafo eléctrico de manera general, adaptándose para enviar mensajes con los movimientos de los trenes que pasaban entre las estaciones. Con este método se podía operar con el sistema de bloqueo absoluto (tan sólo un tren a la vez en cada cantón de bloqueo), que combinado con el sistema del testigo mantenía un buen nivel de seguridad en las líneas de vía única. Pero esto dependía por completo de que los agentes de las estaciones siguieran las normas.

Las dos locomotoras diésel a la izquierda, la N° 218-238-4 y, a la derecha, la N° 218-243-4 quedaron empotradas y reducidas a dos terceras partes de su longitud tras colisionar frontalmente a una velocidad de impacto de 152 km/h (como suma de las velocidades de los dos trenes), en 1975, cuando circulaban por la vía única del ramal de Lenggries, en los Alpes bávaros.
Hacia 1890, el telégrafo eléctrico y el sistema de testigo habían alcanzado una nueva etapa, combinándose con un testigo eléctrico de bloqueo (y la placa correspondiente, y más tarde, los sistemas de fichas-llave), de modo que la señalización ferroviaria en las líneas de vía única era mucho más segura. Y como cada maquinista tenía que llevar un testigo, placa o ficha para poder circular por una vía única, el sistema operativo de los trenes en Inglaterra llegó a ser el más seguro del mundo.
El sistema de testigo se utilizó también en otros países, especialmente en aquellos en los que había ingenieros ingleses a cargo de los trabajos ferroviarios, como India, África y Sudamérica. En otros lugares, tales como Norteamérica o el resto de Europa, el sistema era prácticamente desconocido, y la seguridad en las vías únicas dependía de la programación de los trenes y del sistema telegráfico: El principio se basaba en que los trenes circularan según el horario, lo cual obviamente tenía que planearse de modo que los trenes estuvieran sincronizados para cruzarse en lugares específicos. Pero el problema surgía cuando los trenes se retrasaban o cuando había que ajustar la programación por los trenes especiales. En estos casos, se operaba por medio de mensajes enviados entre las estaciones para organizar o reorganizar los lugares de cruce.
La utilización de los sistemas de programación y de orden de prioridad de trenes estaba muy extendida y aún está vigente en todo el mundo en algunas líneas de menor importancia. Pero allá por los años 30 hizo aparición en Norteamérica el control de tráfico centralizado, con un Puesto de Mando que controlaba los trenes durante 160 kilómetros o más de vía con diversos grados de control eléctrico y automático. En la actualidad, con las conexiones de alta tecnología, hay Puestos de Mando que controlan muchos cientos de kilómetros de vías.
Líneas telefónicas
En Europa, en los años 30, muchas de las principales líneas de vía única tenían instaladas entre estaciones contiguas señalizaciones de bloqueo por cantones. Pero en otras, incluidas muchas líneas de ramales, se utilizaba aún el sistema básico de programación de horarios y orden de prioridad de trenes, aunque se utilizaban más los teléfonos que los telégrafos eléctricos. Y no todas las líneas daban orden de prioridad. Los maquinistas obedecían simplemente las señales y las instrucciones de los agentes de circulación. El teléfono se utilizaba para operar con un sistema de bloqueo absoluto, así como para solicitar y aceptar el paso de los trenes.
En 1970, la línea del ramal del Deutsche Bundesbahn a Lenggries, en Baviera, al sur de Alemania, aún utilizaba este sistema. Se trataba de uno de los ramales que iban al sur, desde Munich hasta los Alpes, a lo largo de la frontera con Austria. La mayoría era vía muerta, pues las montañas impedían que progresaran más allá. Pero había dos que se abrían paso con líneas de enlace internacionales: una, a través de Garmisch-Partenkirchen, a los pies del monte Zugspitze, de 2.968 metros y a 30 km al sudoeste de Lenggries, llegaba hasta Innsbruck; la otra, a través de Rosenheim, a 40 kilómetros al este de Lenggries, llegaba a Salzburgo.

Los testeros comprimidos de las dos locomotoras diésel tras haber sido separados. La N° 218-243-4, a la derecha, llevaba el tren N° E3591 de Munich a Lenggries, mientras que la N° 218-238-4, a la izquierda, llevaba el tren Nº E3594 en dirección opuesta, de Lenggries a Munich.
El ramal de Lenggries era uno de los tres que salían de la línea Munich-Holzkirchen. Hasta Holzkirchen estaba electrificado; luego un ramal se dirigía hacia el este a la línea principal Rosenheim-Salzburgo. Otro ramal, al sudoeste, iba a Baryschzell, mientras que la línea de Lenggries continuaba al sur por Warngau hasta Schaftlach, donde se desviaba la línea secundaria de Tegernsee. Ninguno de estos ramales estaba electrificado, y, en 1970, todos operaban con diésel.
Por su situación entre montañas, con cumbres que llegaban a los 1.800 metros a cada lado del valle, Lenggries era una población muy famosa entre los senderistas y alpinistas de fin de semana. Los domingos de 1970 había varios trenes de excursionistas, procedentes de Munich, que circulaban como expediciones extras y constaban en el cuadro de itinerarios. En Alemania, al igual que en Suiza y Austria, en las estaciones pequeñas de esa época, la señalización del tren, en cuanto al sistema de bloqueo se refiere, la llevaba a cabo normalmente un empleado encargado de ésa y otras tareas, desde la oficina de la estación. Podía ser o no el jefe de estación, quedando a las órdenes del agente de tráfico.
El cuadro de itinerarios de este empleado se encontraba generalmente en forma de gráfico junto al equipo de señalizaciones.
Una característica de los gráficos de programación de DB en ese tiempo, práctica utilizada durante algunos años, era la de mostrar trenes extras cruzándose con otros trenes en dirección contraria donde se suponía deberían estar, según la velocidad media cronometrada en un tramo, y no necesariamente en una estación de cruce. Eran los llamados cruces aéreos. La determinación del lugar real de cruce se dejaba en manos de los agentes locales. A veces se mostraban rutas alternativas para un tren concreto, dándole un horario condicionado a otro tren con horario también condicionado que sí estaba realmente circulando. Los agentes de Warngau y Schaftlach habían solicitado a las oficinas centrales de Munich que organizasen el cruce, pero al jefe de itinerarios le pareció que esos cruces los podían arreglar los agentes locales con seguridad.
Esta era la situación del ramal de Lenggries en el gráfico de programaciones del domingo por la tarde, en el verano de 1975. El tren N° E3591 de Munich a Lenggries, según estaba programado, debía abandonar Warngau, a 42 km de Munich, a las 18.27 h para seguir hasta Schaftlach, a 5 km. Pero en Schaftlach, el tren discrecional N° E3594 de Lenggries a Munich estaba programado para que partiera para Warngau a las 18.28 h, y no había punto de rebase entre las dos estaciones. Cuando el N° E3594 estaba circulando, el E3591 tenía que partir de Warngau a las 18.33 h, seis minutos más tarde; un minuto después, el E3594 había llegado a Warngau.Todo esto sucedía el domingo 1 de junio de 1975. Pero el domingo siguiente, el agente de tráfico de Warngau enfermó y se tuvo que ir a casa, sustituyéndolo un compañero que estaba de vacaciones y que fue avisado. Pero a este trabajador nadie le explicó el significado que tenían los "cruces aéreos"; además, él tenía más cosas que hacer, entre ellas vender billetes.

Los servicios trabajan para despejar la vía única tras la colisión frontal de los dos trenes entre Warngau y Schaftlach. La grúa levanta el último de los bogies del tren Nº E3591 para llevarlo a la locomotora N° 218-243-4. Detrás está la locomotora del tren E3594.
La funesta llamada telefónica
Lo que los dos agentes se dijeron por teléfono no quedó nada claro. Con el E3594 circulando, el E3591 debía haber esperado en Warngau para la ruta posterior a las 18.33 h, después de que E3594 hubiera llegado a Warngau. Hasta con el bloqueo telefónico, las estrictas reglas de bloqueo tenían que haber garantizado la seguridad de los trenes. El bloqueo telefónico tiene una terminología concreta para asegurar que no haya interpretaciones erróneas. Pero esa tarde, la terminología entre los dos agentes no se utilizó correctamente. Fue corta e imprecisa, pues cada uno de ellos sacó la impresión de que había solicitado paso al otro. Dijeran lo que dijeran, cada uno pensó que su tren había sido aceptado. Así empezó la catástrofe.
El E3591 partió de Warngau a las 18.29 h. Al mismo tiempo, el E3594 salió de Schaftlach dirigiéndose hacia Warngau. Los dos trenes eran arrastrados por las potentes locomotoras diésel Bo-Bo Serie 218, que estaban compuestas en su mayor parte por coches de Cercanías con bogies ligeros, conocidos como "pez de plata", debido a su acabado sin pintura: seis el E3594 y siete, el E3591, que incluía un coche normal con pasillo junto a la locomotora.
Los dos trenes aceleraron enseguida en el tramo de 5 km. El E3591 alcanzó los 64 km/h en la subida hacia Schaftlach, mientras que el E3594 llegó a los 88 km/h. En ese momento, los maquinistas se vieron, pero ya era demasiado tarde para que sirviera de algo frenar, de modo que las dos locomotoras chocaron de frente sumando una velocidad de 152 km/h.
La colisión fue horrible. Las dos locomotoras quedaron comprimidas y reducidas a una tercera parte de su volumen, mientras que sus extremos resultaron un amasijo de hierros. Si bien la fuerte estructura de los coches hizo que la mayoría mantuviera su forma, algunos de ellos quedaron replegados sobre ellos mismos, debido al impacto, y otros volaron por los aires. Los viajeros salieron despedidos en varias direcciones. Los más afectados fueron los que viajaban en el interior de un coche lanzado contra una de las locomotoras, quedando empotrado dentro de ella y también encima, con los laterales reventados y el suelo hecho pedazos. En total, 35 personas murieron en el lugar del siniestro, 3 más murieron posteriormente y 122 quedaron gravemente heridas.
El agente de Warngau se dio cuenta de que algo malo había ocurrido al oír un lejano estruendo y llamó al agente de Schaftlach. "¿Ha enviado un tren?" "Sí, he enviado uno." "No podía enviarlo." Desgraciadamente, ambos habían enviado sendos trenes al mismo tramo. En el juicio, los dos fueron declarados culpables de haber sido la causa de la colisión, aunque involuntariamente. El agente de Warngau fue sentenciado a un año de cárcel y el compañero de Schaftlach, a ocho meses.

El segundo coche del tren Nª E3594 está encima de su locomotora, la Nº 218-238-4, a la derecha, y la locomotora Nº 218-243-4, a la izquierda. En primer plano, están los restos del primer coche del tren Nº E3591, que quedó reducido a un montón de hierros. Fuera de la vista, en el tren Nº E3591, a la izquierda el segundo coche quedo totalmente embutido en el primero.
Una programación que condujo a la catástrofe
35 personas murieron en el acto, 3 más murieron posteriormente y 122 resultaron gravemente heridas como consecuencia de la colisión frontal de dos trenes a una velocidad de impacto de 152 km/h, cuando circulaban por la vía única del ramal Munich-Lenggries, entre Warngau y Schaftlach, en los Alpes bávaros, después de que dos agentes de circulación no se entendieran por teléfono. Cada uno de ellos solicitó paso pero ambos entendieron que el otro había aceptado su tren. Pero el gráfico de itinerarios no estaba claro, pues mostraba a los dos trenes cruzándose en el lugar de la colisión; un segundo horario condicional para uno, indicaba que uno tenía que haber esperado al otro en Warngau.
El oficinista, declarado culpable
Si bien los dos agentes de circulación fueron hallados culpables de la catástrofe de Warngau y sentenciados a 12 y 8 meses de cárcel, también la administración del ferrocarril tuvo que aceptar cargos contra ella. El oficinista responsable del itinerario en Munich fue sentenciado también con 8 meses de cárcel, por su intervención en la programación teórica; los llamados "cruces aéreos", donde los cruces de trenes se mostraban en cualquier sitio y no en las estaciones apropiadas para el cruce.
Automatización de la vía única
El sistema de itinerarios y de prioridad de trenes con conexiones telegráficas y telefónicas sigue utilizándose en todo el mundo, en aquellas líneas que aún no están equipadas con una tecnología de señalizaciones moderna. El sistema de testigo eléctrico inglés, el de placa, o el de ficha, aportaba unas medidas extras de seguridad, pues el maquinista tenía que tener una autorización tangible para poder circular por una vía única. En Europa, muchas líneas de vía única estaban equipadas con señalización de bloqueo al paso, las señales de un extremo estaban conectadas con las del otro extremo, y se tenía que probar que los trenes habían pasado antes de que las siguientes pudieran señalizarse. Esto se desarrolló para todos los sistemas eléctricos con circuito de vía o contador de ejes para detectar el paso de los trenes, controles remotos con un centro de señalización para vigilar varios lazos de cruce y cruces automatizados con trenes que se autoseñalizaban. En 1980, se ideó un sistema de bloqueo radio electrónico utilizando enlaces para la transmisión de datos por radio entre microprocesadores en los Puestos de Mando y en los trenes.

Fuente: El Mundo de los Trenes - 1997 - Ediciones del Prado S.A. - Madrid - España

Bad Aibling, 2016

Choque de Trenes en Alemania


Ocurrió el martes 9 de febrero de 2016, en uno de los accidentes ferroviarios más graves del país europeo, dos formaciones colisionaron de frente. El choque ocurrió en el estado de Baviera, al sur de Alemania.

Al menos ocho personas murieron y un centenar resultaron heridas hoy en un choque entre dos trenes regionales en el sur de Alemania, uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en el país. Ocho muertos y 55 personas están gravemente heridas. Por el momento se desconocen las causas del accidente y el estado de los dos conductores, indicó la compañía Meridian, filial de la compañía francesa Transdev, a su vez filial del grupo Veolia. El accidente se produjo cerca de la localidad de Bad Aibling, en el estado de Baviera, unos 60 kilómetros al sureste de Munich, en el sur de Alemania. El accidente ocurrió cerca de las 7 en la línea que une Rosenheim y Holzkirchen. Según la compañía ferroviaria, los dos trenes quedaron "encastrados" uno con otro y "descarrilaron parcialmente". El choque fue "frontal" y tuvo lugar en una línea de una sola vía. Por su parte la compañía pública alemana Deutsche Bahn, propietaria y responsable del mantenimiento de toda la red ferroviaria del país, indicó que en la vía de la zona del accidente los trenes pueden circular a un máximo de 120 kilómetros por hora. "el accidente es una gran conmoción para nosotros. hacemos todo lo posible para ayudar a los viajeros, a los familiares y a los trabajadores", dijo por su parte Bernard Rosenbusch, responsable de la compañía ferroviaria BOB, que gestiona la circulación de trenes en esta vía. En los últimos años ha habido varios accidentes en Alemania pero no tan graves como el de Bad Aibling. En abril de 2012 tres personas murieron y 13 resultaron heridas en Offenbach (Hese, centro). En 1998, un Inter City Express, un tren de alta velocidad que iba de Munich (sur) descarriló y mató a 101 personas en Eschede (norte). Se trató del accidente más grave en Alemania desde 1945, cuando murieron 102 persona cerca de Munich.

Los trenes al chocar de frente quedaron "encastrados" uno con otro.
Los trenes chocados y los rescatistas.
Otra vista del grave accidente.
El accidente se produjo en el estado de Baviera.
Fuente: AFP - EFE